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Trucos para cocinas rico y variado este verano sin recalentar tu hogar

Cuando las temperaturas rozan máximos anuales, encender la vitro, la inducción o el horno puede ser la gota que colme el vaso. El calor se acumula en la cocina y traspasa a las demás estancias de la vivienda. Abrir las ventanas no es una opción y solo nos queda tirar del aire acondicionado o los ventiladores. El resultado: necesitamos que éstos trabajen mucho más para mantener una temperatura agradable y la factura eléctrica se dispara hasta el infinito.

Si queremos controlar esta situación, podemos optar por alternativas sencillas para preparar comidas sabrosas, saludables y económicas, sin convertir la cocina en una calefacción. Con una buena planificación, el uso inteligente de pequeños electrodomésticos y recetas adaptadas a esta época del año, es posible disfrutar de una alimentación variada, mientras se ahorra energía y se mejora el confort del hogar.

Prioriza los platos fríos

El verano invita a consumir alimentos frescos, ligeros y ricos en agua. Por ello, una de las mejores estrategias consiste en elaborar platos que apenas necesiten cocción o que puedan prepararse con antelación.

Las ensaladas completas son una excelente opción. Más allá de la clásica mezcla de lechuga y tomate, puedes combinar pasta, arroz, quinoa o legumbres cocidas, con verduras frescas, queso, frutos secos, atún, pollo o huevo duro. Son recetas equilibradas, fáciles de preparar y perfectas para llevar al trabajo o disfrutar en cualquier momento del día.

También son protagonistas del verano los gazpachos, salmorejos, ajoblancos y cremas frías, elaboradas con verduras de temporada. Además de refrescantes, ayudan a mantenerse hidratado y permiten aprovechar tomates, pepinos, pimientos o calabacines en su mejor momento.

Los wraps, bocadillos saludables, tostas con aguacate, hummus o quesos frescos, así como las tablas de embutidos, frutas y vegetales, completan un menú variado sin necesidad de  pasar demasiado tiempo cocinando.

Haz de los pequeños electrodomésticos tus mejores aliados

Aunque el horno tradicional resulta muy práctico durante el invierno, en verano conviene buscar alternativas que generen menos calor y consuman menos energía.

La freidora de aire se ha convertido en uno de los electrodomésticos más populares porque permite cocinar verduras, pescados, carnes o patatas utilizando poco aceite y en menos tiempo que un horno convencional. Además, desprende mucho menos calor al ambiente.

El microondas también resulta muy útil para cocinar verduras al vapor, calentar alimentos o prepara recetas rápidas sin necesidad de encender los fogones.

Si dispones de una olla de cocción lenta, una olla a presión eléctrica o una vaporera, podrás preparar guisos, arroces, legumbres o carnes con un consumo energético ajustado y sin elevar significativamente la temperatura de la cocina.

Incluso una sandwichera o una plancha eléctrica pueden ser suficientes para elaborar cenas rápidas como sándwiches calientes, verduras a la plancha o filetes de pollo, sin necesidad de utilizar toda la cocina.

Cocina en la horas más templadas

No siempre es posible evitar cocinar, pero sí elegir el momento adecuado para hacerlo. Las primeras horas de la mañana o la noche suelen ser mucho más frescas, especialmente durante las olas de calor. Aprovechar estas franjas horarias para preparar los platos que requieren mayor tiempo de cocción y ayuda a evitar que el calor se acumule en la vivienda durante las horas centrales del día.

También es aconsejable tapar las ollas durante la cocción para reducir el tiempo de cocinado, utilizar recipientes del tamaño adecuado para cada fuego y aprovechar el calor residual de las placas vitrocerámicas o del horno, apagándolos unos minutos antes de terminar la cocción.  Y por supuesto, cerrar la puerta de la cocina mientras se cocina.

Otra buena idea consiste en cocinar varias elaboraciones de una sola vez. Por ejemplo, puedes preparar arroz, pasta, huevos cocidos o verduras asadas durante la noche y conservarlos en la nevera para elaborar diferentes comidas durante los siguientes días.

Esta técnica, conocida como batch cooking, no solo reduce el tiempo dedicado a cocinar cada jornada, sino que también ayuda a ahorrar energía, al concentrar el uso de los electrodomésticos.

Aprovecha el exterior cuando sea posible

Si cuentas con una terraza, jardín o patio, el verano es una excelente oportunidad para cocinar al aire libre. Las barbacoas y los hornos exteriores permiten preparar carnes, pescados, verduras e incluso pizzas, sin introducir calor adicional dentro de la vivienda. Además, cocinar en el exterior convierte la preparación de la comida en un momento de ocio para compartir con familiares y amigos.

Las brochetas de verduras y pollo, las mazorcas de maíz, los pescados a las parrilladas de verduras asadas son recetes sencillas, saludables y perfectas para esta época del año.

Eso sí, conviene hacerlo respetando siempre las normas de seguridad y las restricciones existentes en zonas donde exista riesgo de incendio.

Organiza mejor tus comidas

Planificar el menú semanal puede marcar una gran diferencia, tanto en el ahorro energético como en la economía doméstica. Antes de hacer la compra, revisa qué ingredientes tienes disponibles y diseña un menú que combine platos fríos con otros que solo requieran un calentamiento rápido. Así evitarás cocinar varias veces al día y reducirás el desperdicio alimentario.

También resulta recomendable aprovechar ingredientes que puedan utilizarse en diferentes recetas. Un pollo asado, preparado una noche, puede convertirse al día siguiente en el ingrediente principal de una ensalada, unos tacos o un sándwich.