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DIEZ TRUCOS CASEROS PARA PREVENIR LAS HUMEDADES EN TU HOGAR

Moho, ácaros, polvo, mal olor. El exceso de humedad en tu casa no solo es un problema estético sino que puede llegar a perjudicar tu salud y la de tu familia. Esas manchas o cercos que aparecen en paredes, puertas o ventanas pueden llegar a provocar alergias, problemas dermatológicos o dificultades respiratorias. Y todo ello se produce por un cambio térmico generado por los materiales de construcción, la falta de ventilación o las condiciones meteorológicas.

Para evitar que la humedad se convierta en crónica y requiera de soluciones drásticas, como las obras, es fundamental prevenir, diagnosticar el problema con rapidez y utilizar los tratamientos específicos para cada tipo de humedad.

¿Cómo prevenir las humedades?

Aunque el clima del lugar en el que vivimos o las propias costumbres favorecen la aparición de humedades, aplicar los siguiente consejos os ayudarán a prevenirlas.

1. Revisiones periódicas

Las revisiones de los elementos que estén más expuestos a la humedad son la clave para detectar a tiempo la aparición de humedades, evitar que aparezca el moho y combatirlas de manera mucho más fácil y rápida.

Para comprobar la causa de la humedad, puedes colocar un papel de aluminio bien estirado y pegado con cinta a la pared que estés revisando y dejarlo un par de días. Si las gotas se condensan por la parte visible de la hoja, es una humedad de condensación pero, si es por el interior, la cara que está pegada a la pared, es de infiltración.

2. Mantenimiento de las cubiertas

Si la vivienda está en una zona especialmente lluviosa es fundamental vigilar y limpiar las cubiertas. Además, aquí es donde se suelen situar los aires acondicionados o antenas, que también pueden contribuir a la aparición de humedades.

3. Ventilación

Ventilar las habitaciones de tu casa a diario durante unos 15 o 20 minutos es una medida tan fácil como efectiva para evitar la condensación y con ella las humedades. La ventilación es fundamental incluso en invierno. La mejor manera de realizarla es de forma cruzada. Es decir, abriendo ventanas en lados opuestos de la habitación para facilitar el flujo de aire. También debería ventilar después de cocinar, planchar o ducharte, pues todas estas acciones potencian la humedad.

4. Cierra puertas y abre ventanas

El vapor que se forma en el baño y la cocina surge cuando abrimos las puertas. Por ello, deberías cerrarlas y abrir las ventanas de dichas estancias para que se ventilen bien.

5. No tender dentro de casa

Muchas casas no cuentan con un lugar donde tender en exterior pero, siempre que sea posible, deberías evitar tender la ropa dentro de casa. Las prendas mojadas incrementan los niveles de humedad y a largo plazo pueden contribuir a la aparición de humedades. Si no tienes lugar exterior donde tender, es muy importante que ventiles la habitación donde lo hagas.

6. No te excedas con las plantas de interior

Las plantas dan alegría, son bonitas e incluso purifican el aire en una habitación pero, si tenemos demasiadas, podemos aumentar considerablemente el grado de humedad de la vivienda. Nosotros te recomendamos que optes por el laurel de la India o la palma de bambú, ya que pueden ayudarte a reducir el exceso de humedad en el ambiente.

7. Control de la temperatura

Ajustar adecuadamente la temperatura de la habitación es fundamental para prevenir la condensación. Debes mantener un equilibrio térmico que evite que las superficies se enfríen demasiado y surja el vapor. Aunque para muchos es demasiado baja para el invierno, la temperatura idónea para evitar la humedad son los 20 grados.

8. Utiliza deshumidificadores

Si vives en un lugar muy húmedo y difícilmente puedes evitar la humedad, instalar un deshumidificador puede ayudarte a reducir considerablemente esos elevados niveles de humedad. También puedes utilizar absorbentes de humedad. Se trata de unos productos químicos a base de cristales de sal que son especialmente eficaces en espacios pequeños como los armarios, cajoneras o cómodas.

9. Duchas cortas

Si el baño está absolutamente desaconsejado a la hora de prevenir humedades en tu casa, las duchas deberían ser lo más cortas posible. Ten en cuenta que la mayor parte de la condensación se forma a la hora de usar el baño. Además, la temperatura del agua no debería ser demasiado alta. El agua templada genera mucho menos vapor que la muy caliente.

10. Tapa ollas y sartenes cuando estés cocinando

Si tapas los recipientes con los que cocinas, no solo ahorrarás tiempo y energía sino que evitarás que se libere el vapor y con ello ayudarás a que no se multipliquen los problemas de humedad en tu casa.